Galerías    1 2 3 4 5 6 7 8  



Patricia Lumer (por Hugo Padeletti)

No es raro que un artista mayor -mayor en años- sea y a la vez se sienta íntimamente convocado a presentar la obra de otro más joven. Tampoco lo es que esa presentación corresponda, en el mayor, a la satisfacción, consciente o no, de reforzar su propio territorio con brotes incipientes de su propia semilla. Pero no es frecuente, o por lo menos habitual, que el que presenta pueda, honestamente, avanzar más allá.

A partir de una afinidad básica, que no excluye una mota de lo opuesto complementario, para él sólo hay o no hay, en la obra del otro, eso, irreemplazable y precioso, que justifica y gratifica el honor -¿merecido?- de presentarlo. Y eso, aunque a veces lo intente por afecto u honorarios, no lo puede poner el presentador.

En este caso, no hace falta. Desde hace algunos años vengo teniendo el privilegio de asistir al nacimiento, al crecimiento y proliferación de las hojas pintadas (o más bien dibujadas) de Patricia. Buscando por mi cuenta un nombre que cifrara sin tecnicismos su peculiar encanto y el saludable efecto que ejercen sobre mí, he terminado por llamarlas -ya que son a la vez saltos en el vacío y ejercicios espirituales- las elevaciones de Patricia.

Y no por idealismo, misticismo o perfección admirables, sino sencillamente, `porque es así´. Como la rosa de Angelus Silesius, la poesía pintada de Patricia es `porque sí; florece porque florece´. O asciende uno con ella, o se queda abajo sin verla. Quiero decir, se queda a ras de tierra, donde sólo se ocultan las raíces.

 

Todas las obrasPatricia CVVolver al home